viernes, 20 de septiembre de 2019

SE NECESITAN DOS PARA PELEAR

Siempre se necesitan dos personas para poder pelear.
 
 El otro puede que te lance el guante, pero tú no tienes porqué recogerlo.
 
Cuando alguien te dice cosas que no quieres escuchar, te reprocha tus peores defectos, te lanza palabras desagradables, siempre tienes la oportunidad de no replicarle de la misma forma.
 
 Precisamente ahí reside tu autentica libertad como ser humano: elegir entre infinitas posibilidades, aún en el último segundo, antes de responder en negativo o en positivo.
 
 
Muchos de tus problemas tienen su origen en las respuestas agresivas que das ante estímulos que consideras negativos. Cualquier palabra desagradable, cualquier insulto que te dirijan no tienen poder por sí mismo. No es nada más que una palabra o un gesto. Sólo importa el significado que tú le otorgas.
 
Cuando “te sales de tus casillas” es siempre debido a que “te sales de tus casillas”, no porque la culpa la tenga el otro.
 
Cuando devolvemos golpe por golpe, lo único que hacemos es agravar cualquier  situación. En momentos así, elije siempre amar. Cultiva la compasión y la paciencia, dale una oportunidad al otro dándotela también a ti.
 
Realmente, muchas veces es extremadamente complicado devolver lo bueno por lo que creemos malo. Entrénate en el complicado arte de dar buen ejemplo, para que el otro pueda aprender contigo que hay caminos mucho más enriquecedores y constructivos que la violencia y la enemistad.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Tratamiento para los pezones de una madre que amamanta…

Limpiarse los pezones, antes y al terminar de amamantar, con agua hervida fresca, para  evitar que bacterias por la segregación de leche contamine los pezones o la boca del bebé
  
Colocar yogurt con miel en los pezones

Compresas con Manzanilla

Si se rompen recurrir al agua con bicarbonato

domingo, 2 de septiembre de 2018

El valor del esfuerzo



“Toda riqueza es el producto del trabajo”
-John Locke-

¿Quién quiere ser rico? Si estuviéramos en una sala, probablemente muchas manos se alzarían. Sin embargo, la riqueza puede tener fuentes muy distintas. Esta frase de John Locke señala, sobre todo, que la riqueza es producto del trabajo, del esfuerzo y de la perseveranza.

Si no persistimos, al primer error que aparezca nos acobardaremos y desearemos dar marcha atrás perdiendo todo lo conseguido hasta el momento. Si no nos esforzamos, lo que hacemos no dará sus frutos. Es necesario trabajar por conseguir aquello que queremos. Hacerlo nos hará ricos.

Podemos ser ricos en dinero, en salud, en conocimiento… Ricos por hacer lo que nos gusta, porque nuestra vida derrocha bienestar… Ricos por tener amigos o una familia sana. Podemos ser ricos de muchas maneras, pero en cada una de ellas hay un esfuerzo y un trabajo, una perseverancia y una determinada actitud.






El deseo de ser como los demás



“Somos como camaleones, tomamos nuestro tono y el color de nuestro carácter moral de aquellos que están a nuestro alrededor”
John Locke

Esta frase encierra una gran crítica que fue dicha en su momento, pero es totalmente aplicable hoy en día. Todas las personas son diferentes, sin embargo, hay una tendencia por desear ser como los demás, perder la autenticidad y así ser aprobados por los demás.

Ese deseo de aprobación, de pertenecer a un grupo, hace que perdamos nuestra propia identidad. Todo aquello que nos hace diferentes nos avergüenza, porque consideramos los juicios de los demás y las críticas como algo cierto.

En vez de sentirnos orgullosos cuando alguien señala nuestra diferencia de pensamientos o de maneras de ver las cosas, cuando juzgan nuestras costumbres, nos avergonzamos de todo esto. Como bien decía la frase anterior, creemos que la felicidad depende de las circunstancias, del exterior. Por eso, nos transformamos en camaleones sacrificando nuestra propia esencia.





La felicidad y la mente



“Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”
John Locke

Esta frase de John Locke nos habla de esa felicidad que todo ser humano anhela, pero que la mayoría busca en los lugares menos adecuados. Quizás, porque como bien dice él, consideramos que la felicidad depende de las circunstancias.

Si nos echan del trabajo, no podemos ser felices; en el momento en el que no logramos encontrar pareja, no podemos ser felices; si no tenemos hijos, no podemos ser felices; si no tenemos suficiente dinero, no podemos ser felices… La gran pregunta es: ¿quién ha afirmado todo esto?

¿En qué momento nos hemos olvidado de que un error es una oportunidad y de que no tener trabajo puede ser una razón para emprender? La felicidad nos espera en cada esquina. Pero es nuestra la decisión de caminar hacia ella o no.

Las creencias que albergamos en nuestra mente nos condicionan tanto que le hemos dado una importancia descomunal a todo lo que sucede en el exterior, sin priorizar nuestro interior. Con nuevas perspectivas, con diferentes maneras de ver las cosas, uno puede percatarse de que, en realidad, no hay motivos para ser infeliz.

La preocupación como mecanismo de control



“Lo que te preocupa te controla”

Esta es una de las primeras frases de John Locke que hemos considerado importante disponer en un primer lugar. No solo por el significado que encierra, sino porque esta enseñanza se lleva repitiendo en la actualidad de manera importante. Lo que no sabíamos es que ya existía alguien que la intentaba transmitir en una época para nosotros lejana.

Todo aquello que nos preocupa nos controla por la simple razón de que las preocupaciones son una serie de pensamientos que giran y giran sin posible salida. Creencias que alimentamos con miedos, dudas y expectativas que si no paramos, poco a poco se hacen más grandes.

Cuando no soltamos aquello que nos preocupa surge la ansiedad. 

Sin embargo, un proverbio chino nos da la solución para evitar que las preocupaciones nos controlen:

“Si tienes un problema que no tiene solución,
¿Para qué te preocupas?
Si tiene solución, ¿Para qué te preocupas”

https://lamenteesmaravillosa.com/las-x-mejores-frases-de-john-locke/

La importante labor de los padres


    
“Los padres se preguntan por qué los arroyos son amargos, cuando ellos mismos envenenan la fuente”
John Locke

Está dirigida a los progenitores, que tienen una importante labor entre manos. Sin embargo, esta frase es una crítica ante un hecho que ocurre casi cada día.  que se lamentan porque sus hijos son rebeldes, porque se han “torcido en el camino”, porque no han integrado los valores que creyeron haberles transmitido…

Muchos padres suelen quejarse de lo adictos que son sus hijos al móvil o al ordenador. Sin embargo, estas quejas denotan una falta de responsabilidad por parte de todos esos progenitores que utilizan los videojuegos, la tablet o cualquier otro objeto tecnológico para que los más pequeños estén tranquilos.

Es cierto que el tiempo corre muy deprisa, pero hay que saber priorizar lo importante. A veces, nuestras responsabilidades pueden hacer que la crianza nos sobrepase. No obstante, no podemos olvidar que los niños van a crecer e interactuar con otras personas, es decir, van a construir relaciones y es responsabilidad de los padres educarlos bien.

Si se les educa en “toma, juega y así te entretienes un rato” o en “ahora no tengo tiempo”,  los niños pueden convertirse en adictos a una pantalla, ¿dónde está ese tiempo de calidad que lo es todo? ¿Cómo podrán los progenitores servir de ejemplo a sus hijos, si el día de mañana se vuelven adictos a sus móviles? Ellos los han guiado en este proceso. Ellos envenenan la fuente.



jueves, 2 de noviembre de 2017

Accidentes cerebro vasculares

En caso de accidentes cerebro vasculares conocidos como ACV  pinchar los puntos en los pulpejos de los dedos con una lanceta, en su defecto una aguja de inyectadora, cuidando por supuesto el grado de penetración.  Lo importante es hacer el sangrado.  Luego por supuesto trasladar al paciente al centro de salud.  Esta técnica es efectiva para no dejar secuelas del ACV.  El paciente suele recobrar el conocimiento, rápidamente, pero es imprescindible ir a un hospital, para que le coloquen tratamiento y hacerle la evaluación correspondiente.   Es recomendable y efectivo que continúe luego con  un tratamiento de acupuntura ya que es importante recuperar al paciente en sus funciones motoras.

Tempus de salud